El Primer Foro Nacional “Hablemos de los Niños” marcó el punto de partida de un movimiento estructural: reconocer que en México los derechos de la infancia no fallan en su definición, sino en su cumplimiento.
Este espacio reunió a legisladores, especialistas y sociedad civil para evidenciar una verdad incómoda: millones de niñas y niños no acceden de manera efectiva a sus derechos, especialmente al derecho a la alimentación, debido a barreras procesales, vacíos institucionales y una profunda desconexión entre la ley y la vida cotidiana.
Esta iniciativa busca fortalecer el marco institucional que garantiza el derecho efectivo de niñas y niños a recibir pensión alimenticia adecuada y oportuna por parte de quienes tienen la responsabilidad legal de proveerla.
Su propósito es consolidar mecanismos claros de cumplimiento que prioricen el interés superior de la infancia y refuercen la responsabilidad en torno a su bienestar material.
De manera complementaria, la propuesta contempla que el Estado establezca mecanismos que aseguren la continuidad alimentaria de niñas y niños en aquellos casos donde dicha obligación no se cumpla, reconociendo que la alimentación en la infancia constituye una base estratégica para la construcción de una nación fuerte y con capacidad productiva sostenida.
La garantía de la pensión alimenticia y la protección de la nutrición infantil fortalecen derechos fundamentales y consolidan condiciones estructurales necesarias para el futuro del país.
Aquí comenzó el cambio de narrativa: dejar de hablar de derechos en abstracto y empezar a construir mecanismos reales para hacerlos exigibles
